El Entorno.

Completa la explotación agrícola, el cortín das abeyas (en el apeo de 1617 la Casa disponía de 27 colmenares, y “en cada uno por lo menos aya treinta colmenas”), la corrada, la era/eira, para trillar el pan; un pradín con su pozo y la huerta/horta, plantados con diversos árboles frutales, entre los que no faltan las figales, los manzanos/mazeiros; perales, ciruelos/cirueiros, cerezos/treixales, piescos/pesigueiros; así como los nogales/noceiros, avellanos/ablanos –plantados en las orillas para preservar el maleficio-. El mítico tejo/teixo –representado incluso en el escudo-; el laurel/loreiro, el olivo, el fresno, el roble, el acebo/xardón, el sauce, la vid y el romero.
En el mismo pueblo de san Martín del Valledor, es digna de visitar la iglesia parroquial, del s. XIV, con retablos del XVI y XVII, sucesora del monasterio medieval de San Martino y San Salvador de Hor; el retrete público, el Aveirigo da Plaza, de 1796, y la Casa das Xuntas, de la Parroquia Rural.
El Castro de Pena Palomba está pendiente de limpieza y señalización. Es visible, en el horizonte, desde la bajada de Presa a San Martín.
Desde la propia Torre se divisa la sierra de Orúa y el valle del río del Oro, relacionados con la minería romana, y las brañas: Coba, Rubieiro y La Furada,